| Disponibilidad: | |
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| Cantidad: | |
| Ancho | 600 mm, 800 mm, 980 mm, 1220 mm |
| Longitud | Bajo demanda |
| Grosor del panel | 3 mm ~ 6 mm, se recomienda 4 mm |
| Grosor de la piel de cobre | 0,21 mm ~ 0,50 mm, se recomienda 0,30 mm; |
| Aleación | Cobre rojo, Latón |
| Tratamiento superficial | Molino, Cardenillo, cepillado |
| Bandera | Consulte la tabla de colores para obtener más opciones. |
| Otros | Aceptar colores y tamaños personalizados |
Los paneles compuestos de cobre arquitectónico son materiales de construcción innovadores diseñados para combinar la elegancia atemporal del cobre con las ventajas estructurales de la tecnología compuesta. Construidos con una estructura tipo sándwich, estos paneles cuentan con un material central (como LDPE o mineral ignífugo) laminado entre dos capas de revestimiento de cobre o latón. El espesor de la piel de cobre varía de 0,21 mm a 0,50 mm (se recomienda 0,30 mm), mientras que el espesor del panel varía de 3 mm a 6 mm, siendo 4 mm la opción óptima para la mayoría de las aplicaciones. Disponibles en anchos de 600 mm, 800 mm, 980 mm y 1220 mm, estos paneles ofrecen flexibilidad tanto en dimensiones estándar como personalizadas, lo que los hace adecuados para diversos requisitos arquitectónicos.
Las opciones de aleaciones incluyen cobre rojo (cobre puro) y latón (una aleación de cobre y zinc), cada uno de los cuales ofrece propiedades estéticas y funcionales distintas. El cobre rojo proporciona un tono marrón rojizo cálido que se oxida naturalmente con el tiempo para desarrollar una pátina verde protectora, mientras que el latón ofrece un tono amarillo dorado con mayor resistencia a la corrosión en ambientes marinos. Los tratamientos superficiales como acabados molido, cardenillo y cepillado mejoran aún más su atractivo visual y su durabilidad.
La resistencia inherente a la corrosión y la capacidad del cobre para formar una capa de pátina autoprotectora garantizan que los paneles resistan las duras condiciones climáticas, la exposición a los rayos UV y la contaminación. La estructura compuesta (revestimiento de cobre + núcleo + revestimiento posterior de aluminio/cobre) mejora la rigidez y la planitud, superando a los paneles de cobre sólido en estabilidad dimensional. Por ejemplo, un panel compuesto de cobre de 4 mm pesa solo 10 kg/m², significativamente más liviano que el cobre sólido (35,6 kg/m²) y al mismo tiempo mantiene una resistencia comparable.
Los paneles están disponibles con núcleos resistentes al fuego FR B1 o A2, que cumplen con las normas EN 13501-1 Clase B y ASTM E84 Clase A para seguridad contra incendios. La reciclabilidad del cobre al 100% y su baja energía incorporada contribuyen a las prácticas de construcción sostenibles, lo que potencialmente genera créditos LEED para proyectos.
El proceso de envejecimiento natural del cobre crea una paleta de colores dinámica, que evoluciona desde el rojo brillante hasta el marrón intenso y, finalmente, una pátina verde, añadiendo carácter a las fachadas con el tiempo. Los acabados de superficie, como los tratamientos cepillados o verdigris, permiten a los diseñadores lograr texturas y efectos visuales específicos, mientras que hay opciones de color personalizadas disponibles para satisfacer los requisitos del proyecto.
En comparación con los paneles de cobre sólido, los paneles compuestos de cobre reducen los costos de materiales en más del 60 % y conservan el mismo atractivo decorativo. Su diseño liviano simplifica el transporte y la instalación y se pueden fabricar utilizando herramientas estándar para formas y tamaños complejos.
Ideales tanto para edificios modernos como de inspiración patrimonial, estos paneles crean sorprendentes revestimientos exteriores que se adaptan a entornos cambiantes. Los ejemplos incluyen complejos comerciales, instituciones culturales y hoteles de lujo, donde la pátina natural del cobre añade una sensación de atemporalidad.
Los paneles compuestos de cobre realzan los espacios interiores con sus tonos cálidos y propiedades antimicrobianas. Se utilizan comúnmente para revestimiento de paredes, techos, placas para salpicaduras y detalles decorativos en interiores residenciales y comerciales.
La apariencia distintiva del cobre lo convierte en una opción popular para letreros llamativos, escaparates de tiendas minoristas y acentos arquitectónicos que exigen atención.
Estos paneles son adecuados para modernizar edificios antiguos y ofrecen una forma rentable de mejorar la estética y la durabilidad sin comprometer la integridad estructural.
P: ¿Por qué se recomienda un espesor de 4 mm para la mayoría de las aplicaciones?
R: El espesor de 4 mm logra un equilibrio entre estabilidad estructural, peso y costo. Proporciona suficiente rigidez para instalaciones a gran escala manteniendo al mismo tiempo la facilidad de manipulación y fabricación.
P: ¿Cuánto tiempo tarda el cobre en desarrollar una pátina?
R: El proceso de formación de pátina varía según factores ambientales como la humedad y la contaminación. Por lo general, se producen cambios de color notables al cabo de 1 a 2 años, y el desarrollo completo de la pátina tarda entre 10 y 20 años.
P: ¿Se pueden reciclar los paneles?
R: Sí. Tanto la piel de cobre como los materiales del núcleo (LDPE o mineral) son reciclables, alineándose con prácticas de construcción sostenible.
P: ¿Son los paneles adecuados para entornos marinos?
R: Los paneles compuestos de latón (aleación de cobre y zinc) se recomiendan para aplicaciones marinas debido a su resistencia superior a la corrosión del agua salada.
P: ¿Qué mantenimiento se requiere para los paneles compuestos de cobre?
R: Se necesita un mantenimiento mínimo. Es suficiente una limpieza ocasional con agua y jabón suave. Evite limpiadores ácidos o abrasivos para preservar el acabado de la superficie.


